24 DE MARZO

 

El jueves 23 de marzo IJME organizó el acto del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia con adhesión de la Municipalidad. En la plaza del pueblo que lleva el nombre de “María Elena Peter”, sanmartiniana desaparecida en 1978, el encuentro comenzó con una pregunta: ¿por qué recordar?
41 años nos separan del comienzo de la dictadura cívico-militar el 24 de marzo de 1976. Esto quiere decir que la parte más joven de la población, entre la que están ustedes, no vivió esa experiencia y sólo la conoce indirectamente a través de las conversaciones sostenidas en familia, de lo que han aprendido en el colegio, de las lecturas que han hecho o de la información recibida por los medios de comunicación.  De ahí que la memoria de la dictadura se nos presente hoy con un gran reto: ¿Cómo transmitir lo ocurrido a las jóvenes generaciones?”, el texto, autoría de la Profesora Paola Rodríguez, leído por la alumna Aldana Sept de primer año del Profesorado en Educación Inicial, invitó a la reflexión:

“Este reto supone a su vez una serie de preguntas: ¿Qué debemos transmitir? ¿Cómo hay que recordar ese pasado? ¿Qué aspectos hay que retener? ¿Qué obstáculos debemos esperar? ¿En qué medida la sociedad argentina puede reconocerse en una memoria común? ¿Hay memorias más legítimas que otras? Y en el fondo de todas estas cuestiones aparece una pregunta fundamental: ¿Por qué recordar?

En principio, estaríamos tentados a responder que hay que recordar porque no podemos no hacerlo, ya que, en cierta forma, no es una elección sino un dato ineludible. Bien dice un famoso aforismo que “Un pueblo que olvida su historia es un pueblo sin futuro, ya que está condenado sin remisión a repetirla”.

En el Día de la Memoria, volver a pensar en lo sucedido aquellos años fue un modo de insistir en la idea de que toda nación democrática que aspira al respeto de los Derechos Humanos debe sostenerse en criterios de verdad y de justicia.
El alumno Roberto Ravinale, de 4to año del nivel Secundario, leyó con la intensidad que demandaba cada palabra, el poema “Desaparecidos” de Vicente Zito Lema.
Y en honor a la memoria viva, el Intendente Ariel Stemphelet junto a alumnos de 1er año, plantaron flores y dejaron carteles alrededor del monolito donde recordamos a María Elena Peter. Toti, como le decían de niña, pasó por las aulas de IJME, al terminar el secundario se fue a Bahía Blanca a estudiar Licenciatura en Filosofía y Letras, allí comenzó su actividad política. Estaba convencida de la necesidad de generar un cambio de sistema en busca de un mundo más justo e igualitario. Desapareció junto a su marido Armando Fioriti una noche tormentosa de 1978.
Con la fuerza de “María Elena Peter presente, ahora y siempre”, el acto se dio por finalizado.

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