Celeste y blanca

La bandera celeste y blanca que vemos flamear desde pequeños, nos representa como argentinos, aquí y en todas partes del mundo. Nada debe enorgullecernos más como pueblo que sentir su presencia, aún cuando las circunstancias no sean del todo favorables.

Para lograr el sentimiento de pertenencia y comunión con este símbolo patrio, deberemos conocer, comprender y reflexionar acerca de los hechos que ocurrieron en la historia de nuestro país, valorando las acciones de aquellos ciudadanos que lucharon y trabajaron incansablemente para hacer de la nuestra, una nación libre y soberana; predicando con su ejemplo el sentido de justicia y amor a la patria.

Así, cada vez que elevemos la mirada hacia la bandera, podremos identificarse con ella y comprender el valor de su significado.

En el acto del 20 de junio, en honor a esta fecha, procedimos a realizar la quema de nuestra insignia patria. La Bandera Nacional muchas veces es cambiada porque está deteriorada, esa misma es incinerada porque no puede ser utilizada para otra cosa.

Las profesoras Belén Fornerón y María Daniela Berardo invitaron a un delegado por curso a acercarse al mástil para bajar la Bandera Nacional, y proceder al recambio de la misma. Luego se anuló su carácter emblemático, esto es se hace posible mediante la separación de cada una de sus franjas. A continuación el rector, Prof. Maximiliano Lagarrigue, procedió a la incineración, luego se labró un acta, firmada por la autoridad máxima del establecimiento y dos testigos y una vez logradas las cenizas, éstas fueron enterradas en el patio de nuestro colegio.

 

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