Acto clausura 2018

Desplegar las alas y volar…

Se realizó el Acto de clausura del ciclo lectivo de 2018 del Instituto José Manuel Estrada. En una noche cobijada por grullas, se dio cierre a un año intenso  de trabajo, reconociendo la trayectoria de nuestros alumnos en actividades intelectuales, culturales, deportivas, distinguiendo al Profesor Hugo Magario que recibió el beneficio de la jubilación y despidiendo a los egresados tando de Nivel Superior como de Secundario.

Compartimos en este espacio, el mensaje que transmitió el Rector del colegio, Dr. Maximiliano Lagarrigue a toda la comunidad educativa:

“Estimados alumnos, personal docente y no docente, egresados, Asociación Civil, autoridades, familia y público en general.

Me honra, una vez más, tener que pronunciar ante ustedes las palabras del Acto de Clausura 2018. Y, he de confesar que me resulta un tanto difícil escapar a los lugares comunes y a las fórmulas remanidas que sirven para despedir, en este caso, a nuestros egresados de Nivel Secundario y de Nivel Superior, y saludar al tiempo a toda la comunidad hasta el año próximo.

Pues bien, he decidido hoy renunciar a cualquier pretensión de originalidad en la materia y empezar por lo obvio: una despedida que tiene por imagen el tomar vuelo. La figura de las aves o de seres alados es bien antigua y conjuga distintas ideas o fantasías, quizá la más conocida sea la de una libertad plena sin la carga del cuerpo y su finitud; al volar se vencen los obstáculos físicos de la vida pedestre alejándonos de aquello que nos confina a la quietud en un lugar; y es que el vuelo no sólo permite el desplazamiento de un punto a otro del espacio, sino el ascenso con el que se vence a la gravedad y, especialmente, a nuestro cuerpo.

La metáfora del vuelo representa en la cultura occidental la más acabada fantasía del triunfo del hombre sobre la naturaleza, del espíritu sobre la materia, y de la ciencia sobre la ignorancia; y esto lo podemos ver tanto en los imponentes complejos aeroespaciales, de los que se enorgullecen las principales potencias del globo, al gesto espontáneo de mirar hacia el cielo toda vez que suplicamos una intervención sobrenatural; pasando por expresiones cotidianas como “tomar vuelo”, “se fue para arriba”; o, en la poesía del “flaco” Spinetta, “Tengo que aprender a volar entre tanta gente de pie”, o aquella canción de los Beatles, Blackbird, donde se le pide a un mirlo que vuele “en la luz de una noche oscura y negra”, dice la letra, donde la oscuridad de la noche representa la adversidad, los miedos y la ignorancia, mientras que el vuelo señala el sobreponerse al dolor, el conocimiento y el coraje. Hasta la vida humana la traerían seres alados, y ahí están las cigüeñas; y también se la llevarían, y ahí están los cuervos. Si ello toca a un ser inocente, aparece la figura de un ángel. Si es un sabio, un búho; y de Sócrates decían que era como un tábano.

Es que todo volar comporta, sin duda, sus riesgos, y allí están las expresiones o refranes más inquietantes y sospechosos: “lo saqué volando”; “ave de mal agüero”; “acá el que no corre vuela”; “pájaro que comió voló”. La del vuelo es una imagen que además suele representar cierta desconfianza, cierto vértigo o peligro. Tenemos para esto la película de terror Los pájaros de Hitchcock; Drácula que se convierte en un murciélago; los fondos inversores, a los que se denomina buitres; y los misterios en torno a los objetos voladores no identificados (nadie escucha hablar de objetos terrestres no identificados, si no vuelan el misterio no es el mismo). Hasta las pobres brujas para dar más miedo tuvieron que aprender a volar, encima sobre algo tan cómodo y práctico como una escoba. A los hombres les tocó algo un poco más digno: la alfombra de Aladino o la capa de Superman.

La lista de objetos voladores y seres alados es extensa, sólo quiero detenerme en un mito: el mito griego de Dédalo. Cuentan que Dédalo, encerrado junto a su hijo Ícaro en el laberinto de Creta, tuvo la idea de fabricar unas alas, con plumas de pájaros y cera de abejas, con las que podrían escapar volando.

Antes de salir, Dédalo le advirtió a su hijo que no volara demasiado alto, porque si se acercaba al Sol, la cera de sus alas se derretiría y tampoco demasiado bajo porque las alas se les mojarían, y se harían demasiado pesadas para poder volar.

Empezaron el viaje y al principio Ícaro obedeció sus consejos, volaba al lado suyo, pero después empezó a volar cada vez más alto y olvidándose de los consejos de su padre, se acercó tanto al Sol que se derritió la cera que sujetaba  las plumas de sus alas, cayó al mar y se ahogó. Dédalo recogió a su hijo y lo enterró en una pequeña isla que más tarde recibió el nombre de Icaria.

Queridos egresados de Nivel Secundario y de Nivel Superior, es mi deseo que se eleven por sobre “tanta gente de pie” y que mantengan el vuelo, única forma de enfrentar ese laberinto que es la vida, mas no se olviden de los de abajo, los que aún no pueden volar, a ellos enseñen su vuelo; tampoco desciendan demasiado, eviten caer en una vida ordinaria. Como el mito de Dédalo e Ícaro nos enseña, mantengan la mesura, elévense siempre por sobre lo inmediato sin olvidar a la comunidad que les dio sus alas. Alas fabricadas con plumas de pájaro, símbolo de la libertad, y cera de abejas, símbolo del trabajo paciente y colectivo, aquí, de docentes, familias, autoridades, seres queridos y vecinos.

Sea este el momento de mostrar las alas y desplegar su vuelo, sin escobas, sin alfombras y sin capas, con la dignidad de la razón y con la templanza que los años en el IJME confío han sabido forjar.

Porque no hay aves sin nido, ni nidos sin vuelo; que la ausencia se colme de un nuevo cantar”

 

Muchas gracias.-

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PROMOCIÓN 2018

Profesores de Educación Primaria

. ARZUAGA, Pamela Arzuaga

. BRAUN, Priscilia

. BIEGLER, Brenda

 

 

 

Bachilleres con orientación en Ciencias Sociales y Humanas

BARRIONUEVO, Noelia

BERTON, Guido Arian

BLOCK KLEIN, Stefania

BRANDEL CORTEJARENA, Neiza

COLLADO, Yamil

DIAZ, Galo

GUERSTEIN, Sofia

JESSER, Lenis Anabel

KAPUSTIANSKY, Tobias Nehuen

KEIL, Julieta

KLOBERDANZ, Agustina Aylen

KRONEMBERGER,Camila

MALBOS, Damian Mateo

PONCE, Ana Lucia

RENDA, Agustin Maximiliano

SALINAS, Kevin Ricardo

SCHEREIBER, Agostina

UBEDA VILLALBA, Tatiana Mariel

URQUIZA, Daniela Maricel

WELCH STARKLOFF, Milton

Al día siguiente al acto, los egresados de Nivel Secundario realizaron una donación de 10 mil pesos al colegio, un gesto hermoso que sembró emociones de orgullo, alegría y agradecimiento en toda la comunidad educativa.

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Nos reencontraremos en el ciclo lectivo 2019.

 

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